Se realizó un viaje en el que la dinámica consistía en recolectar residuos plásticos durante la mañana y conocer Bahía Málaga en la tarde. Cada día se destinaron cuatro horas a las jornadas de recolección, un día en playa y otro en manglar.
Durante estas actividades, turistas que no formaban parte del plan se unieron voluntariamente, logrando recolectar 20 lonas de residuos plásticos. Estas jornadas permitieron visibilizar que gran parte de los residuos plásticos provienen de las grandes ciudades y afectan directamente a las comunidades costeras y a sus ecosistemas.
Este fue el primer proyecto realizado y marcó un punto de partida para TripTrip, ya que permitió establecer una guía de buenas prácticas desde las primeras experiencias en territorio. A partir de este proceso se comenzaron a definir políticas internas orientadas a reducir el consumo de plásticos durante los viajes y a mejorar su disposición final.
En los casos en que se consumía plástico durante un viaje, este era retornado hasta Cali para ser entregado a recicladores. Asimismo, se entregaba un kit con una botella reutilizable, en caso de que los viajeros no contaran con una, con el fin de promover un cambio de hábitos y reducir el consumo de plástico en la vida diaria.
En cuanto a las cocineras locales, se trabajó para que dejaran de utilizar plásticos de un solo uso y, en su lugar, comenzaran a servir los alimentos en vajilla reutilizable, una decisión que fue bien recibida por la comunidad y que aportó tanto a la reducción de residuos como a la optimización de recursos.
Esta fue una actividad que impulsó el inicio de una conciencia ambiental para TripTrip como agencia de viajes y también para mi, entendiendo que la educación es uno de los caminos más efectivos para visibilizar problemáticas como esta y fortalecer la responsabilidad que implica trabajar en destinos con difícil acceso. La recolección de plásticos en playa y manglar buscaba generar un cambio en la mentalidad de las personas.